Cierra los ojos y siénteme cerquita tuyo.
Relaja tus hombros, respira y siénteme cerquita tuyo.
Deja el viento pasar, acaricialo, bésalo y siénteme cerquita tuyo.
Habla con el silencio, escucha, reclámale, llórale y siénteme cerquita tuyo.
Rózame la cara con tu cachete, sonríe, tócame, huéleme, vive y siénteme cerquita tuyo.
Abre los ojos y nota que no estoy, extráñame, ámame, recuérdame, júrame, deseame y siénteme cerquita tuyo...
domingo, 18 de mayo de 2008
miércoles, 14 de mayo de 2008
Necesito:
Una noche de esas largas, que empiezan pronto y acaban nunca. De esas que el frío abraza las cobijas y las medias.
Una noche en blanco y muy oscura. De esas sin horas anteriores ni pendientes.
Una lectura sin premisas y algo sobria. De esas que te llevan a otra parte sin regreso.
Una promesa de regreso sin peros. De esas que te dan unos meses más de aire.
Una caricia eterna con olor a 22 años. De esas que conllevan recuerdos y tiempos mejores...
lunes, 5 de mayo de 2008
domingo, 4 de mayo de 2008
Misiva de despedida
Perdón por no despedirme antes. No es que no quisiera, es que no podía, no encontraba la forma para decirte adiós. En realidad no encontraba la forma, ni tenía los huevos para despedirte.
Haz de estar bien, que bueno porque yo no. La mirada que me diste cuando te levante en mis brazos no me tranquilizó, aunque sé que eso tratabas. Pero que quieres, carajo aún no entiendo como diez minutos antes estabas a mi lado y me jodias alegrándome la vida, para luego yo mismo sentir como morías... como te me ibas.
Fuera de mí, todos están mejor, creo que Iris ya entendió que no fue su culpa. Sí, nos haces falta, pero sé que no te gustaría vernos mal. Siempre nos arrancaste sonrisas y nos llenaste de ternura; al final eso eras... ternura materializada.
Quisiera putearte, revivirte para volverte a matar a gritos. Eres un grandísimo irresponsable, por qué mierda no te quedaste a mi lado, no te dabas cuenta cuánto nos importabas; mira ahora la falta que nos haces huevón.
Perdona, no quiero recriminarte ese no es el fin de esta misiva, pero hijo te extraño. Sé que no te volveré a ver y eso me carcome las entrañas y me llena de rabia. Todavía te siento a mi lado en la cama, peleandote con tu cola, los globos, tus juguetes. Tu cara, tu manera de dormir, tu alegría... todo se quedo, me dejaste todo y ahora yo no sé que hacer con eso.
No me quiero alargar más, me atiborro de sentimientos y ya no puedo escribirte, asi que mejor ya me despedido. Por último quiero darte las gracias por permitirme amarte como te ame y por darme todo el cariño desinteresado y abundante que me brindaste.
Pd. Alianza perdió, no he visto las escenas repetidas del clásico, no puedo me recuerdan a todo lo que pasó. Bueno ahora si hasta que a Dios se le antoje juntarnos. Chau Pepo.
Manuel
martes, 29 de abril de 2008
Desvarios... sólo desvarios
¿Quieres que te diga algo? A lo mejor ya es tarde, a lo mejor ya sabes estar si mi, quizás ya te da lo mismo Inka Kola que Coca Kola. Como sea, estoy feliz de estar como estoy, así de absorto en la pena y confusión de tu domingo por la noche o tu lunes a las 2.
Estoy feliz de que existas, que sonrías, que me mires sin mirar, que te importe poco o ni te importe, que ya no esté.
Te amo luz de noche, nariz odiada, renegada del alcohol. Te adoro mi cuadro jamás pintado de Da Vinci, mi canción más romántica de Sabina y Serrat, mi entera realidad.
Se feliz, no pido o quizás sí...
No olvides así sea un día, un mes, un año, una vida.... Quizás te esperaré en el limbo donde los errados esperan que Dios los recoja...
domingo, 20 de abril de 2008
Así nos veo
Está oscuro y casi no te veo... Si no te hubiera desnudado con el olfato no sabría quien eres. Amo tu olor como a tu espalda. El alcohol, y el tabaco traen resaca. La cabeza me estalla, tus ojos me duelen.
El cuarto es el mismo, las sombras no existen. Las vergüenzas no entran y se quedan con los mirones en la puerta. Me encantas vestida semi desvestida. Adoro tus juegos y como caminas hacia mí.
Te recuestas sobre los estragos de un joven harto de pecar. Me recorres con el aliento. Sueño haber acabado el acto amatorio para desearte otra vez. Tus manos no me tocan, me mienten; me llevan a donde quieras, me pintan el sol, la luna, el mar, la puna, mi cuarto o el tuyo.
Me dejarás algún día, preguntas sin preguntar. Así me vaya no te dejaré, no te respondo. Eres mía... y ahora te vas preguntando lo no preguntado. Te amo, me dices. No me dejes, te susurro cerca a la boca. Ten paciencia y olvida el pasado, le ruego a tu cabello.
Y da igual porque el para siempre dura lo que tu enojo y mi orgullo permite. Te vistes ya en la puerta de tu casa, me abandonas y dejas mis culpas. Te amo y te vas. Te extraño y te amé.
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