martes, 30 de diciembre de 2008

Bitácora de un escarceo IV (NOVELA)

Mis días nunca había sido tan lánguidos. Aburridos. Interminables. No hay play satation ni llamadas. Carajo, aunque en las noches flirteo con la locura, ahora mismo, en la claridad, coqueteo con la muerte.

¿Será así estar muerto? Siempre acostado, sin moverse, atormentado por los recuerdos, anhelando un beso con un te amo. No lo creo, quizás solo mueres y ya. No hay nada más. ¡San se acabó todo!

La mañana ha pasado entre Bayly y mis delirios matutinos. Ah, también escribí una carta, en realidad me escribí una carta. Yo solito, para XXX. Recuerdo empezar con: “Te creíste el rey del mundo ¿no? Nunca fuiste capaz de perdonar, de olvidar, de dejar atrás un error. Sinvergüenza, descarado, conchudo”.

Luego ponía: “Maldito, cruel, despiadado. De todo te reías ¿no? Ahora ps, ahora imploras cariño aunque sea por piedad. Das pena, das risa”. Después me preguntaba: “¿Dónde está tu orgullo, dónde está el coraje? ¿Por qué hoy que estás vencido mendigas caridad? Imbécil, poco hombre, envés de mis reveses de varón”.

Seguía con un: “Ya ves que no es lo mismo amar que ser amado. Hoy estás acabado, que lástima me das. Maldito, me alegro que ahora sufras. Ojalá que llores y te humilles por ese gran amor, por tu pasado, por todo. ¿Viste? La vida es una gran ruleta donde apostamos todos, y a ti siempre te había tocado ganar, pero hoy tu buena suerte la espalda te ha volteado. Fallaste tarado. Te la jugaste y perdiste. Lero, lero candelero. Jojolete ¿Duele?”

Culminaba con:”Ahora ps… No que te gustaba andar mucho, pero mucho muy borracho. Ahora ps, emborráchate por la que te trae mal herido. Ya tienes excusa animal. ¡Ja! Ya vas a ver como es morir viviendo. ¿Reíste suficiente?, no que va, si tú reías mucho tu risa ¿no? Ahora llora mucho tu llanto ps… No que qué te importaba nada, que por puro gusto te cagabas. Ahora vete bastante al diablo. Atte. XXXX.”

La leí, no me gustó. Claro, detrás de una computadora todos son bravos. Todos son dioses blindados, omnipotentes. Además… no ps creo que sí me gustó, me calzó perfecto. Ya es la tarde y ojalá caída la noche pueda dormir.

Bitácora de un escareo III (NOVELA)

Vaya mierda de noche la que pasé. Debe haber sido la peor de estos últimos días. Sin duda fue la peor. Tuvo lágrimas, sudor, ansiedad, más lágrimas, recuerdos, hambre y más lágrimas. Claro, no dormí. No pude conciliar el sueño ni un ratito. Nada. Vi como amaneció. Acá la luz se cuela despacito. Es extraño. Pareciera que va con sigilo tratando de no despertar a nadie mientras los honorables huéspedes de este lugar siguen amarrados a la necesidad u obligación de dormir.

Y es que anoche hubo de todo. No aguanté más y rompí un acuerdo. Logré escuchar su voz, adormecida, pero era su voz al fin. “Duermes”, pregunté. Que cojuda manera de comenzar una conversación, al menos para esa hora, qué respuesta me esperaba, acaso un “no, huevón estoy despierta a las 3 de la madrugada esperando que un insomne imbécil como tú me llame”. De cualquier modo eso le dije y luego ya no sé más. Me encandilé en sus entonaciones, en sus mutismos cortos, en su lirismo al estirarse y bostezar. Luego corté y seguí con lo mío. Pensando y torturándome al querer ser Nostradamus. Aunque ahora, tras ya dos días y mil noches, puedo pensar que será un no. Hasta sé como será. No llamará, escribirá. Sí, así será. El celular seguirá prendido por las puras wevas. Alguna mañana, tarde o noche yo revisaré mi correo y ahí estará. Quizás ponga como asunto “Perdón”, “léelo por favor” o tan solo un simple “…” Después redactará algo así como “Trate, pero ya no hay nada más en mi corazón, lo siento que sea así, quiero que sigas descubriendo la maravillosa persona que eres, gracias por enseñarme tantas cosas…” y un sin fin de sonseras más que ponen las mujeres para decirte NO, jodete, ya no quiero estar contigo p…

Puta madre, productiva la noche. O al menos así estaba hasta las 6 que llegó la ronda y un joven muy alto, con cara de pavo y extremadamente blanco se paró en mi puerta. Preguntó cuántas horas llevo despierto. “Todas desde hace una semana”, le dije. Sonrió y me ofreció una chela. “Prefiero un whisky y un pucho”, repliqué. Abrió las persianas por completo e insinuó, mirando la tele, la lap top y mis tres celulares, que debo ser algo importante. “Soy escritor y en mis tiempos libres, a veces, periodista”. Trató de ubicarme con la mirada. Su cabeza debe haberse hecho un ocho al no encontrarme en su bagaje cultural televisivo. “No te mates, no salgo en la tele”. “Ahora comprendo”, contestó. Tomó mi carpeta y me miró esbozando una sonrisa. “Penas de amor”, le dije. “Si te afeitaras y te bañaras no las tendrías”, me cagó. “Seguro que también… tengo cáncer”. “Sí, sé leer”, me volvió a cagar. “Dale, vamos a bañarte”. Ah no… este tipo estaba para el culo. Primero que no me gustaba ni un poquito y segundo que las únicas mujeres que me habían bañado eran mi madre y la princesa que me enjabonaba la espalda recriminando mi falta de aseo. De cualquier modo este imberbe qué creía, que me podía llevar a la ducha sin un te quiero y un besito. Ni cagando. “Yo me baño solo”, contesté mirándolo con ganas de sacarle la reconche… y tapándome con la cobija hasta la altura de mi cuello. “Ok, si puedes pararte, ve”. Pendejo el blanquiñoso. A estas alturas no podía ni comer y me pedía que me bañara. Además, hoy no vería a mi musa, ni me iría de farra, ni había jugado pelota. “Hoy no me baño”, le dije y no me bañé.

Regresó al rato con mi desayuno. “Se acabaron las enfermeras o ya me llevaron a Cedro y yo ni enterado”, pregunté. Se tiró al piso de la risa sin saber que mi cuestionamiento era en serio. Siempre me pasó lo mismo. Nadie me tomaba en serio cuando decía las cosas. Mi ex gorda sostenía que era porque soy irreverente. Yo prefiero creer que es por… por la puta madre este maldito había traído tostadas y una basura que parecía avena. ¡Tostadas y avena! Donde carajo estaban los huevos fritos, el jamón, el pan francés, mi juguito, mi chicharrón. ¡Mi tamal! ¿Estaban dispuestos a reponerme del cáncer, pero querían matarme de hambre? “No jodas ps hermano, estoy pagando como si estuviera en el Hilton y me traes esa comida para locos”. “Es para que te repongas más rápido”. A ver, como le explicaba a este ñandú con tabas que ya estábamos a un día de la noche vieja, que no tenía un puto tono, que mi novia me había dejado, que estaba solo, que mis únicas visitan eran unas hormigas que venían por los residuos de comida que tiraba al piso, que me recagaba de hambre, que me daba lo mismo Serrat que Sabina y que tenía cáncer en fase tres o cuatro. Si ppp… cuñao, con tus ridículas tostadas y tu asquerosa avena me voy a poner mejor…payaso. ” No me paro y te tiro por la ventana por que tengo sondas hasta en el culo“. “Tranquilo, brother”, sonrió. “Algo así me imaginaba y te traje esto”. Sacó de sus bolsillos dos galletas de soda y una coca cola bien helada. Este hijo de puta me iba a matar, pero al menos iba a morir feliz. Le agradecí el gesto, aunque le advertí que si algo me pasaba iba a tener a medio mundo buscándolo para llevarlo a mejor vida.
Tomé esa nimiedad que me hicieron creer que era desayuno y ahora tengo en mis manos el De Repente un ángel de Bayly, lo leeré todo el día. También espero que ojalá llame o escriba, ojalá hoy sea el día. Ah, me olvidaba, un buen mil hojas no me caería mal.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Bitácora de un escarceo II (NOVELA)

He releído La Noche Detenida de Javier Reverte. Lo hice durante el día. Otra vez me dejé envolver por la novela poniéndome a mí como Miguel y a ella como Alma. Volví a sentirme buscado, vigilado, prohibido. “Dejo que las palabras engullan mi conciencia mientras el rostro de Alma asoma desde el pasado como una llamarada que aún me quema la piel”. Frase simple, seguro que también se me hubiera ocurrido, eventualmente. O quizás la hubiera copiado para decir lo mismo, sin plagiar, solo para decir lo mismo.

“Acierto a pensar que pertenecemos a la noche, como ella lo dijo alguna vez, y que yo pertenezco a una noche en el tiempo detenida, una noche de disparos y alaridos, de susurros dulces de amor entre la carne trémula de dos cuerpos que se amaron y dos corazones que latían como si fuesen uno solo”. Ya veo por qué gaste mi día leyendo este libro. Tenía que recordarla. Carajo, que cojudo puedo ser, las únicas fuerzas que tengo las gasto leyendo para viajar tras un recuerdo a su cama angosta y cálida.

Eso es menos patético que rogar. Creo.

Por un segundo la brisa del mar acarició mi rostro. Es extraño ya que estoy lejos de la playa. Pero la sentí. Dejé de leer y me permití enrollarme en la cama cual bebe para verme abrazado por ese ambiente.

Luego pasó algo raro. Casi nunca vislumbro el atardecer, sin embargo hoy los rayos rojos ocuparon mi atención por completo. Sentado frente al mar, es la misma visión, la misma con los pies húmedos. Acá estoy tapado y con los pies abrigados. Que cagada. Un calor de mierda y yo con medias. Es que cada vez que me las saco al venir la ronda una señorita bastante teñida y de sonrisa coqueta me obliga a ponérmelas. Cómo si tuviera pulmonía. Esta cojuda no ha leído mi expediente o yo no estoy enterado que tengo algo más.

Por otro lado hoy he estado solo. No vino nadie. No llamó nadie. Me sentí bien y mientras me sigan dando mis libertades seguiré estando bien. Ojalá y mañana tenga el play y me quiten tanta sonda que solo estorba. Gracias a Yemayá que en esta habitación no suena el típico bi-bi-bi. No suena nada.

Me cagaron con la comida. No llegó mi Bembos anhelado. Un puré hasta el culo y, para colmo, sin arroz. Como aquel almuerzo. Sin arroz. Vaya recuerdo. Un bistec con puré sin arroz. Con arto beso y sudor, pero sin arroz. Eso fue imperdonable… Claro que quedó olvidado con una caricia y una sonrisa. Puta madre, pero me cagaron con la comida. Esta basura no llena y yo necesito, si no se puede un Bembos, una pizza. Una pizza con jamón y chorizo estaría bien.

“-Ella se llama Alma, ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-¿Te enamoraste de ella?
Guardé silencio y luego mentí”
La puta. Qué buen libro. Pedazo de novela.

La noche ya cayó y calculo que no dormiré, como ayer. Quizás escriba, quizás la piense, quizás entre en una crisis nerviosa por la ausencia de tabaco y de grasas. Quizás, y ojalá Ochún me lo permita, pueda descansar.

Bitácora de un escarceo I (NOVELA)

Es complicado. La habitación se achica poco a poco. Las paredes blancas con sus cortinas raras se acercan cada vez más. Al parecer no hay salida y el aire empieza a escasear. Soy un escarceo del destino, pienso. El resultado del karma, de la venganza de la vida.

No está oscuro, pero sí callado. Una que otra mujer de alguna pasada fantasía viene a verme con una sonrisa fresca, prestada y desubicada. Leo, o al menos eso trato. Me jode el cuerpo y el dolor a veces se intensifica. Debería dormir y ya. Todo pasaría, descansaría. ¡Maldito insomnio! ¡Maldita memoria!

No puedo fumar y eso empeora la situación. Nada como un cigarro para aliviar las penas y ayudar a olvidar, claro, siempre y cuando el mentado bastoncito incandescente que sirve para producir cáncer esté acompañado por un buen whisky o una cerveza bien helada. Sí, eso estaría bien, una cerveza bien helada para calmar el demencial calor de la madrugada, además eso sirve para dormir. Como cuando andaba deprimido y dos cervezas servían para relajarme, más que el sanax, creo.

Huele a ella. No es el cuarto porque nunca estuvo aquí, ni estará. Huele a ella y es placenteramente malévolo. Un sentimiento de amor olvidado, de amor deprimido, de amor con cristales rotos y muñecas ensangrentadas. Que bien se siente estar mal. Puedo cerrar los ojos y delirar con su presencia ausente. Con su amor deseado. Con el recuerdo de un beso.

Ahora estoy dándole de comer al dolor. Viviendo solo y encerrado esperando una puta decisión. Debo salir de acá. A lo mucho aguantaré un par de días y luego tendré que escapar. Hace unas horas mientras dormía un poco soñé que huía, que había logrado sortear los avatares de la desdicha y a la seguridad y podía irme. Caminaba a la nada y la veía a lo lejos sonriendo con alguien más. Él le cogía la mano y ella desbarataba su defensa fijando su mirada en los ojos de aquel hijo de puta que estaba terminando de joder mi existencia. Desperté atiborrado de sudor y lágrimas. ¡Carajo! Ahora como mierda me quito esto que está mojado. Qué bien ahora una pulmonía me podía hacer presa fácil de su antojo.

Ya está amaneciendo y pronto la ronda me descubrirá divagando. Mejor trataré de dormir y ya veré luego.

sábado, 27 de diciembre de 2008

viernes, 28 de noviembre de 2008

Ojalá y te calce

Serú Giran...

...buenas noches -el lobo comenzó a hablar- estoy aquí por última vez, verán. En el bosque mis días solía pasar, salvaje y cruel, seguro en mi soledad. Hasta que tu luz me alejó del mal. Los niños sonreían al mirarme, el amor me hacía llorar. Pero un día, de gratis, me trataste mal y abriste heridas que no cerrarán jamás. Volveré a ser feroz, mi garra será mortal. Volveré a dar temor y el miedo será fatal. El bosque escuchará aullidos de tempestad. Volveré a ser feroz desde la oscuridad.


Gracias Guivin por la cultura, por desburrarme, por enseñarme...

viernes, 15 de agosto de 2008

Versos de un corazón descorazonado

...con desprecio...

Espero que te sobren tus presentes y chocolates,
que sientas los brazos de Venus de Milo hoy,
que mañana te duelan las costillas por los abrazos
y que la grasa se materialice y no precisamente en tu corazón.

Ojalá te quedes sin dinero lejos de tu casa,
que la noche sea fría y no tengas cielo, ni cobertor,
que la lluvia sea tenue, aburrida y ácida
y que tus llamadas no las conteste pero ni Dios.

Espero que sigas tan linda como alta y amarilla y esbelta,
que las canciones, todas, sean inspiradas en ti,
que tu culo siga despertando el deseo
y que creas que no eres sólo una ilusión.

Ojalá sigas con las dietas basadas en sístole de antojos,
que no puedas con gaseosas y sus ingentes placeres,
que hullas de la media tarde y los helados y la tele
y que sigas añorando vivir con razón.

Espero que de mañana sudes tanto como el sol de febrero,
que te arda los poros desde el quinto infierno,
que tus huesos te duelan junto con tus piernas duras
y que la noche putee tus minutos y esfuerzos de cojuda.

Ojalá no te falten caricias suaves y cortas y dulces,
que te hagan creer que no te aman con la médula,
que los deseos lujuriosos, desde que te conocieron, desaparecieron
y que toda la vida serán quijotes disfrazados de corazón.

Espero que sigas montada en BMWs y audis y mercedes,
que continúes comiendo lo de Rizotto y Pablo,
que lo que leas siga siendo Vanidades y Cosmopolitan
y que te siga costando cuatro combinar un color.

Ojalá que de verdad te valga un carajo mi existencia,
que te burles de mis versos rosas y mariposas multicolor,
que desde pronto te acuestes y vuelta tires con alguien
y que, por esto, te de más de una infección.

miércoles, 13 de agosto de 2008

A Dolita...

Llega el momento en el que no aguanto más. Me siento en algún rincón atiborrado de bulla e imagino tenerte frente a mí. Imagino pintándote sonrisas con momentos vestidos de palabras. Miro tus ojos achinarse y perderse entre tus mejillas. Imagino no tocarte, no abrasarte, no besarte. Lejos de una muestra de cariño, me veo tratándote como si nunca me hubieras hecho falta. Imagino no llorar. Imagino no estar hebrio para poder recordar cada segundo de ausencia por las noches, en las que tu presencia divagaba entre el alcohol y mi niñez.

martes, 22 de julio de 2008

...

-"Camina conche tu madre".

Un segundo... así no se comienza un texto, ni es la forma de introducir una idea, narración o cualquiera que fuera el afán que propicie a escribir. No pues, "camina conche tu madre" no es la frase ideal, a menos que sea trascendental en la idea y marque un hito en la ilación de la historia.

Lo raro es que esto no es ninguna narración de un momento específico de mis últimos días, es mas bien un compendio de acontecimientos a medio contar que se escapan aprovechando el sueño y el humo del tabaco (y es que para mi mal, volví a fumar). Pero, como diría el gran Cantinflas, ultimadamente es mi escrito y yo me arranco como me da la gana.

Como sea, en estos últimos tiempos una serie de sucesos han venido confirmando mi mala suerte y abandono por parte de todas las deidades habidas y por haber. Alguna vez ese polémico "camina conche tu madre" me llevó a perder una copiosa cantidad de dinero a manos de algunos hijos de algunas espantosas y poco buscadas trabajadoras sexuales. En otra ocasión me obligó a dar un paseo por la villa "Depresión y Quebrantos", mientras la mujer que amaba alimentaba ojos ajenos, honraba a Baco y tenía segregaciones sudorosas sin punto de comparación a las de algún acto amatorio con este humilde y jodido servidor, mientras yo me lo seguía repitiendo, evitando mirar atrás o correr a alguna esquina de esa sala y ser uno mas. O como una noche, que me empujaba a vivir mientras la muerte se llevaba un sentimiento nuevo a medio experimentar, entonces repetírmelo era un repaso de conciencia y razón.

Para variar, me he dado cuenta que una lisura me está marcando, claro está que esta vez sin tener alguna ascendencia en el sentimiento para con mi santa madre u otro semejante.

lunes, 16 de junio de 2008

Apartando de mí ese cáliz

He dejado el tabaco, el problema es que no sé donde... No, en serio, estoy dejando el tabaco y aún no siento la desesperante ansiedad de un pucho. Las apuestas ya empezaron. Por el momento, los que me dieron menos de 24 horas de fe ya perdieron. Mañana no sé que pasará.

Pero para ser honesto, he de confesar que hoy estuve a punto de caer en el placentero arte de matarme gustosamente con uno de esos bastoncitos incandescentes que calman la rabia, la amargura y la vergüenza ajena. Sólo a punto, por que mi fuerza de voluntad fue mayor... Fuerza de voluntad mis huevos, lo que pasó es que estaba en un ambiente de la universidad donde no está permitido fumar y además no tenía uno de esos productores portátiles de cáncer que les facilita la vida a los esteparios, suicidas inconscientes, intelectuales y simples fumadores.

Y es que como escribí hace algunos meses, el tabaco esta medrando mi ya tan mellada salud. Por otro lado, fortalece y ensalza mi tonto orgullo basado en la pura razón, las horas de lecturas imposibles de alcanzar para muchos y mis conocimientos deportivos que nunca, pero nunca, podrán compararse con los de algunos improvisados (un desfogue personal).

Sí, sé que esas líneas son estúpidas y sin fundamento aparente; además de arrogantes y edonistas, pero son las realidades más puras que emanan del efecto de la abstinencia tabacalera en mi ser.

Ya pronto será más noche y más frío. Y la hora obligada en que mis dedos exigen sentir esa menuda figura que alimenta a mis pulmones de humo se acerca a paso de marcha de Guerras Médicas. Ni El Quijote me distrae, ni los textos de mis blogs favoritos me atrapan. ¡Maldita abstinencia!

Dios mio, Taita Lindo, Yemaya, Ochun, Chango, Yave, Jeova, Alá, Poseidón, Zeus, Mefistófeles, quien sea... por favor, ayudenme a pasar de ese cáliz un día más.

miércoles, 4 de junio de 2008

Para que sueñe mi princesa...

Voy a contarte un cuento. Un cuento corto e inentendible. Uno con demonios disfrazados de humanos, con armas jugando a ser flores, con mujeres sin sexo, con hombres sin deseos y con "te amos" eternos.

Así que digo: erase una vez un hombre muerto que vivía en el infierno de sus días y enamorado de una virgen, una santa y una deidad; de todas ellas juntas y materializadas en un cuerpo.

Ambos seguían un libreto malébolamente escrito, donde los detalles y las tontas nimiedades soslayaban a los merecimientos y a las caricias.

Una noche se fundieron bajo la luna, en alguna carretera, en algún mes... y las preguntas emanaron: ¿Qué hacemos? ¿Qué somos? ¿Qué haremos? y las respuestas no callaron: Lo que siempre debimos hacer, somos vientos de polos opuestos mezclandose y nos amaremos hasta todas nuestras vidas...

domingo, 1 de junio de 2008

Imagínate que tienes el pasado en la frente y una pancarta con fotos gastadas pegada a la mano.
Trata de ser feliz así...

Un hibrido de tantas observaciones

Hace casi un mes que no me asomaba por aquí. Los trabajos universitarios me habían aparatado del placer de escribir y ya añoraba plasmar aquí ciertas líneas. Es por eso -ahora que estoy casi libre de la universidad- que he decidido, tras meditarlo mucho, empezar a escribir una serie de capítulos que serán secundantes uno del otro. Cada semana trataré de brindarles una parte de la incipiente cuento-novela que escribiré paulatinamente. Sin más que decir, aquí les dejo el primer capítulo:
I
No duermo. Trato de escribir en silencio para no despertar a Diana. Ya llevo muchas noches así. Creo que debería comprarme una laptop para poder putear al teclado con tranquilidad y a viva voz cuando no encuentro una letra. Claro, eso haré ni bien consiga el dinero o a un mecenas que, como siempre, terminará siendo mi padre.

Pero si consigo la laptop tendría que dejar de entrar a este cuarto. Creo que ya estoy acostumbrado a escribir aquí y se me dificultaría concentrarme en otro lugar. ¡Maldito problema de concentración que tengo! A veces quisiera tener la concentración de mi padre, pero parece que sólo le heredé los genes de amante del fútbol y el box.

Ese sería un problema, abandonar esta habitación. Aquí dormía antes, compartíamos espacio mi hermana y yo. Me encantaba dormir con ella y la luz prendida; fui maricón por la oscuridad hasta los nueve años creo. Además este cuarto es grande, a comparación del mío, y ordenado también y ni hablar de la limpieza.

Me figuro que aquí nacen mis mejores líneas y no sé si podría escribir en mi habitación.

Mi habitación debe ser la más pequeña de la casa. Desquiciantemente desordenada e insalubre por la falta de higiene. Creo que aún tengo puchos de cigarro del invierno pasado, están regados por el suelo junto con la ropa.

En realidad soy exacerbantemente desalineado. No uso el ropero, tengo desidia de dejar las cosas en su lugar, por eso no lo uso. Las ropas están bien en el suelo, nunca se han quejado mis trapos así que deben estar cómodos.

Debe ser por la asquerosidad reinante allí que mi perro adora dormir conmigo.

Las arañas y otros insectos viven felices en mi habitación, yo también me siento cómodo con ellos. Es divertido oír gritar a Diana cada vez que entra a mi cuarto y se queja de mis cohabitantes. Casi nunca los mato, sólo cuando están cerca de mi cama, eso si es imperdonable.

Como sea, hoy no sé de qué escribir, no sé si para mi blog que tengo en la web o para mis archivos que nunca los publicaré.

Esto es paradójico. Estoy atiborrado de trabajos de la universidad y estoy desvariando en la flojera asolapada. No es que no me importe los cursos. Bueno, algo de cierto hay, sólo me importan tres cursos a los cuales me entrego parcialmente a última hora. Es gracioso, muchos dicen que si fuera aplicado sería un alumno sobresaliente. Yo, me conformo con mi culta mediocridad, lo demás me resultan nimiedades.

Hace menos frío que la semana pasada. Son las tres de la mañana y no estoy abrigado. El clima debe estar cambiando. La noche está perdiendo su frío encanto y la brisa gris que envolvía las calles de esta ciudad con mantos largos de melancolía y recuerdos casi ya se ha marchado en su totalidad.

Por fin encontré en Ares el álbum póstumo de Ibrahim Ferrer. Había olvidado lo mucho que me gustan las guajiras y los boleros. Trato de escuchar las tenues ondas sonoras que emanan de los parlantes de la computadora mientras escribo líneas sin sentido; nunca podré escribir con música. También debo comprar audífonos. Sí, pero de los grandes, de esos que cubren ambos lados de la cara dejando a la vista sólo los ojos.

Aún no me he cambiado y sigo encamisado ergo, incómodo. En realidad me gusta esta ropa, a pesar de la incomodidad. Juego a ser a alguien que no soy y nunca seré. Porque jamás seré un oficinista esclavo de la formalidad y los horarios, prefiero ser visto como un lector e incipiente escritor que adora dormir hasta altas horas inmorales de la tarde. Los ternos están bien, siempre y cuando uno los maneje y decida cuándo y cómo llevarlos.

Todavía no me decido sobre qué escribir, ni su puerto. Si fuera menos cobarde y más patán narraría lo de hoy, pero no quiero más líos así que mejor iré a dormir.

Mañana llamaré a mi padre para comentarle lo de la laptop, de paso agradeceré los libros que me ha mandado y saludaré a mi madre.

jueves, 29 de mayo de 2008

Dime...

Y de mañana, cuando las combis jueguen con tu hígado, dime ¿A quién llamarás?
Y de medio día, cuando estés riendo, dime ¿Quién te recogerá?
Y de tarde, luego de almorzar, cuando tengas sueño, dime ¿Sobre quién te recostarás?
Y de noche, cuando haga frío y tengas ganas de chocolate, dime ¿Qué harás?
Y cuando la tele te aburra y te desespere el silencio de la atención, dime ¿A quién le reclamarás?
Y a las 8: 30, cuando el hambre aparezca y se dibuje en tu mente pollo con papas, dime ¿Con quién comerás?
Y unos minutos más tarde, cuando más extrañes caricias y desees música lenta,dime ¿Quién no se quedará?
Y luego, tras oír tus reclamos, besarte el enojo, amar tu necedad, dime ¿Quién se marchará?
Y una hora más tarde, cuando estés cansada, casi dormida, antes de besar un anillo; dime ¿Quién te llamará?
Y cuando ya estés dormida, en los brazos de algún soñador lejano y bohemio, dime ¿Quién rezará por ti, te pensará y dormirá?

domingo, 18 de mayo de 2008

...

Cierra los ojos y siénteme cerquita tuyo.
Relaja tus hombros, respira y siénteme cerquita tuyo.
Deja el viento pasar, acaricialo, bésalo y siénteme cerquita tuyo.
Habla con el silencio, escucha, reclámale, llórale y siénteme cerquita tuyo.
Rózame la cara con tu cachete, sonríe, tócame, huéleme, vive y siénteme cerquita tuyo.
Abre los ojos y nota que no estoy, extráñame, ámame, recuérdame, júrame, deseame y siénteme cerquita tuyo...


miércoles, 14 de mayo de 2008

Necesito:

Una noche de esas largas, que empiezan pronto y acaban nunca. De esas que el frío abraza las cobijas y las medias.
Una noche en blanco y muy oscura. De esas sin horas anteriores ni pendientes.
Una lectura sin premisas y algo sobria. De esas que te llevan a otra parte sin regreso.
Una promesa de regreso sin peros. De esas que te dan unos meses más de aire.
Una caricia eterna con olor a 22 años. De esas que conllevan recuerdos y tiempos mejores...

lunes, 5 de mayo de 2008

Gracias a ti tuve el milagro de la vida irse entre mis brazos... echando a correr.
Tuya es mi risa, mio mis quebrantos...
Te extraño.
No sé si lo superaré, ni quiero aceptarlo.

domingo, 4 de mayo de 2008

Misiva de despedida

Perdón por no despedirme antes. No es que no quisiera, es que no podía, no encontraba la forma para decirte adiós. En realidad no encontraba la forma, ni tenía los huevos para despedirte.

Haz de estar bien, que bueno porque yo no. La mirada que me diste cuando te levante en mis brazos no me tranquilizó, aunque sé que eso tratabas. Pero que quieres, carajo aún no entiendo como diez minutos antes estabas a mi lado y me jodias alegrándome la vida, para luego yo mismo sentir como morías... como te me ibas.

Fuera de mí, todos están mejor, creo que Iris ya entendió que no fue su culpa. Sí, nos haces falta, pero sé que no te gustaría vernos mal. Siempre nos arrancaste sonrisas y nos llenaste de ternura; al final eso eras... ternura materializada.

Quisiera putearte, revivirte para volverte a matar a gritos. Eres un grandísimo irresponsable, por qué mierda no te quedaste a mi lado, no te dabas cuenta cuánto nos importabas; mira ahora la falta que nos haces huevón.

Perdona, no quiero recriminarte ese no es el fin de esta misiva, pero hijo te extraño. Sé que no te volveré a ver y eso me carcome las entrañas y me llena de rabia. Todavía te siento a mi lado en la cama, peleandote con tu cola, los globos, tus juguetes. Tu cara, tu manera de dormir, tu alegría... todo se quedo, me dejaste todo y ahora yo no sé que hacer con eso.

No me quiero alargar más, me atiborro de sentimientos y ya no puedo escribirte, asi que mejor ya me despedido. Por último quiero darte las gracias por permitirme amarte como te ame y por darme todo el cariño desinteresado y abundante que me brindaste.

Pd. Alianza perdió, no he visto las escenas repetidas del clásico, no puedo me recuerdan a todo lo que pasó. Bueno ahora si hasta que a Dios se le antoje juntarnos. Chau Pepo.

Manuel

martes, 29 de abril de 2008

Desvarios... sólo desvarios

¿Quieres que te diga algo? A lo mejor ya es tarde, a lo mejor ya sabes estar si mi, quizás ya te da lo mismo Inka Kola que Coca Kola. Como sea, estoy feliz de estar como estoy, así de absorto en la pena y confusión de tu domingo por la noche o tu lunes a las 2.

Estoy feliz de que existas, que sonrías, que me mires sin mirar, que te importe poco o ni te importe, que ya no esté.

Te amo luz de noche, nariz odiada, renegada del alcohol. Te adoro mi cuadro jamás pintado de Da Vinci, mi canción más romántica de Sabina y Serrat, mi entera realidad.

Se feliz, no pido o quizás sí...

No olvides así sea un día, un mes, un año, una vida.... Quizás te esperaré en el limbo donde los errados esperan que Dios los recoja...

domingo, 20 de abril de 2008

AVECES DIOS NO TIENE TIEMPO DE IMPARTIR JUSTICIA, POR ESO UNO DEBE DARLE UNA MANITO...

Así nos veo

Está oscuro y casi no te veo... Si no te hubiera desnudado con el olfato no sabría quien eres. Amo tu olor como a tu espalda. El alcohol, y el tabaco traen resaca. La cabeza me estalla, tus ojos me duelen.

El cuarto es el mismo, las sombras no existen. Las vergüenzas no entran y se quedan con los mirones en la puerta. Me encantas vestida semi desvestida. Adoro tus juegos y como caminas hacia mí.

Te recuestas sobre los estragos de un joven harto de pecar. Me recorres con el aliento. Sueño haber acabado el acto amatorio para desearte otra vez. Tus manos no me tocan, me mienten; me llevan a donde quieras, me pintan el sol, la luna, el mar, la puna, mi cuarto o el tuyo.

Me dejarás algún día, preguntas sin preguntar. Así me vaya no te dejaré, no te respondo. Eres mía... y ahora te vas preguntando lo no preguntado. Te amo, me dices. No me dejes, te susurro cerca a la boca. Ten paciencia y olvida el pasado, le ruego a tu cabello.

Y da igual porque el para siempre dura lo que tu enojo y mi orgullo permite. Te vistes ya en la puerta de tu casa, me abandonas y dejas mis culpas. Te amo y te vas. Te extraño y te amé.

sábado, 5 de abril de 2008

Hoy digo que:

Cuando tienes 21 años de presentes inestables y futuros inciertos la vida no dista mucho de ser gris con tenues tonos rosas que son proporcionados por algún gran amor, quizás un efímero recuerdo de un abrazo o un rostro lleno de muecas que te espera en algún pórtico.

Llenas tus días con tabaco, algo de alcohol y una que otras veces de algún estupefaciente analgésico de tu memoria. Llenas tus noches de desvelos, de arrepentimientos y de fotos de viajes cortos.

La vida no se te hace seria, estás más jodido que viernes santo, pero no se te hace seria. La tomas como pasa y ya. No hay mañanas, sólo esas horas que atiborran tus sentidos de placeres momentáneos que sabe Dios cuánto te durará; porque como dice la canción todo tiene su final y lo sabes, pero igual te juegas a resultados llenos de eternidades que pueden ser interrumpidas por una palabra, una obligación o un error cargado a cuestas por muchos años.

Soy un estudiante que divaga entre sus deseos de ser escritor y su afán de ocultárselo a los demás. A esos que no se llenan con un "soy escritor" y te bombardean con "ya, pero que más". Sí, he de aceptarlo, hasta yo me bombardeo con ese "ya, y que más".

Pero es que, como alguna vez escuche, en la vida no hay que dárselo a demostrar a nadie, en la vida tienes que creértelo y eso no me esta pasando, no me la quiero creer, no me quiero convencer que puedo jugar a crear mundos y personajes que vivan sus propias vidas entre prosas y versos.

Hace pocos días estas disyuntivas me valían lo mismo que al ministro Carranza le vale la economía de mi país, es decir nada y menos. Hasta que una mocosa de hogar disfuncional y de días de austeridad, más una mujer, testigo de mis excesos y alimentadora de besos, me hicieron ver la realidad.

Debo enfocarme en un mañana, cubrir y sobrepasar los sacrificios foráneos, amar a un sudor, aprovechar mis facilidades.

jueves, 3 de abril de 2008

Pronto

Estoy preñado de un párvulo que, según los oráculos, amenza con lanzar mi carrera netamente periodística. Pronto pariré un blog lleno de artículos de opinión, crónicas y artículos de lo que se me venga en gana y que yo quiera convertir en noticia...

miércoles, 27 de febrero de 2008

Digno de nosotros

Él divaga entre el deseo y el placer. Ella sueña con mares dulces y arenas blancas. Él lee poesía y escribe prosa lujuriosamente desquiciada. Ella cocina ilusiones y saborea prohibiciones. Él puritanamente estepario y fumador. Ella extremadamente acompañada y encantadora. Él de algún infierno y ella de todos los cielos.

Una mañana, hace copiosa cantidad de abriles, se cruzaron. De sonrisas y miradas se enamoraron, de mañanas y conversaciones se apropiaron. Un desierto de diferencias los apartaba, él y sus errores aumentaban la distancia.

El destino mañoso y caprichoso osó juntarlos. Escucharon y comprendieron que el amor verdadero es como las rosas... mientras más bellas, más espinosas.

Ella llora, reclama y lo extraña. Él calla, se atiborra de problemas y aún la ama. Ella rompió sus mañanas y pasados mañanas en un mes. Él, prisionero de sus culpas, juega a ser abyecto, sordo y mudo.

Él le da la espalda a reinos futuros y abraza lo incierto por un beso. Ella lo ama y lo odia, necesita su ausencia casi tanto como su presencia.

La princesa y el bohemio están juntos. Pasados y presentes, sístoles y diástoles, te amo y te odio, no me dejes y márchate... enamorados para la eternidad y más.

domingo, 13 de enero de 2008

Ollanta Humala

El porqué de lo que muestra
La formación detrás del personaje
Una rápida, pero juiciosa vista a las tendencias de la formación socio política de Ollanta Humala

Conozco a un personaje algo perdido en el limbo del dejar hacer dejar pasar. A un ente algo distraído de memoria con poca prolijidad para recordar. Soy parte de los tantos que oyó a un ser que apalea al castellano. Soy testigo de un híbrido de militar. He visto hasta el hastío al guerrero que todo lo mira, como lo dice su nombre. He seguido lo pasos de Ollanta Moisés Humala Tasso.

Nacido en Lima un 27 de junio de 1973, pero autoproclamado ayacuchano en una ceremonia con Hugo Chávez en Venezuela, Ollanta fue el producto de Isaac Humala y Elena Tasso. Segundo de siete hermanos, el párvulo de pequeño debió pensar que el país estaba al revés y de espaldas a la realidad. Y es que con ingentes cantidades de blasfemias y exacerbaciones del comunismo, la familia Humala -dirigida y dictada por Isaac- absorbía tendencias de ultra izquierda, fascistas, antisemitas y chauvinistas.

Estudiante promedio del colegio Peruano-Japonés La Unión de Lima donde ya mostraba inclinaciones tendenciosas y preocupantes hacia la exacerbación de patriotismo, y cadete de la Escuela Militar de chorrillos, combinaba su formación educacional con la formación familiar.

Y que me sentencien a vivir con Elena si miento, porque es verdad y voy por partes. Isaac Humala es el creador de la doctrina Etnocacerista. En cristiano, un movimiento caracterizado por el
nacionalismo étnico que evoca tanto al poderío y la identidad inca de la época prehispánica, como al nacionalismo peruano a través de la admiración del ex presidente Andrés Avelino Cáceres
.

Esta tendencia es -más que utópica- muy graciosa. Primero: el ex dirigente comunista alienta a la recuperación de territorios históricos, lo cual no tendría nada de cómico y mucho de respetable sino se referiría a la época prehispánica. Ecuador, Argentina, Chile, Colombia y la gran potencia sudamericana Brasil, para la soñadora mente de Isaac Humala, deben regresar al Perú y reformar al gran Tawantinsuyo. Segundo: Isaac Humala pretende reemplazar a la élite de los criollos y asiáticos. ¿Cómo? Desconozco mayormente. Supongo que de la misma manera que pretende invadir a los países ya mentados, es decir, a punta de fusil y pene; y sólo me supongo porque en el compendio de documentos que el creador del etnocacersimo ha escrito no señala las maneras, sólo los fines. Tercero: este pintoresco personaje, que influyó con demasía en Ollanta, desea cerrar las fronteras. La única globalización que él conoce parece ser la referida a la decoración con globos de su hogar. Él solo puede todo, necesita únicamente la explotación de sus recursos y ya está. El nacionalizar todo es su dogma. Cuarto: establecer la pena de muerte; y frente a este punto si no estamos de acuerdo sólo nos queda dos opciones, o nos largamos a otros lares o les hacemos compañía a los de Madre mía. Quinto: Lo más contradictorio de todo, legalizar la hoja de coca. Y digo contradictorio porque tiene como fin supremo erradicar al narcotráfico en su totalidad.

Y ustedes dirán ¿Y porqué este imberbe me habla de su padre y sus tendencias? Pues, he de recordaros que dos de sus hermanos son etnocaceristas a puertas abiertas, confesos y contentos. Además, qué diferenciaría a Ollanta de sus hermanos si todos fueron criados por igual y según los psicólogos es muy complicado que las ideologías varíen de acuerdo al individuo dentro de una familia tan vertical como los Humala. Y, además, por la simple y sencilla razón que en su plan de gobierno el líder del partido Nacionalista Peruano, del cual es fundador, de manera muy asolapada inyecta dosis de etnocacerismo.

Pero volviendo al tema de su formación, párrafos anteriores afirme que existían aspectos fascistas y antisemitas, pues lo reafirmo. Ollanta es un individuo que exalta y sobrepone la idea de nación frente a la de la persona y sociedad. Textualmente lo dijo en muchas de sus entrevistas durante su campaña, y como al parecer nadie le ha pasado el dato que éste es un principio fascista lo continúa haciendo apelando al poco interés de los peruanos por conocer las tendencias que más daño le hicieron a la humanidad. Además concentra todo el poder en sí mismo, se muestra como el único líder que, aprovechándose de la frustración popular, arremete contra las clases sociales ya establecidas. Es mas, es expansionista y militarista; no se esperaba menos de un hijo de Isaac. Muestra más claras de fascismo, imposible de encontrar.

Amante y admirador de Velasco Alvarado -una de las tres personas que más daño le han hecho a este país junto con su madre que lo parió y Fujimori- exalta y proclama la idea de la tierra es de quien la trabaja (sin importar su preparación y erradicando la teoría social de Manuel Castells en la que se dice que cada individuo tiene un rol dentro de la sociedad según su preparación), la autorregulación gubernamental, como para bruto, es solo se fiscaliza y el impulso de mercado peruano pero sólo dentro de su propio suelo y con su país amigo Venezuela y de soslayo con Bolivia.

Xenofóbico a ultranza, como su padre, su rencor con Chile es probado e incontrolable. Racista confeso: sólo los cobrizos deben gobernar ya que son los verdaderos peruanos.

Todos los dogmas mostrados aquí son influencias de su padre, de una ideología desfasada y arcaica absorbida de libros y documentos donde Hitler, Mussolini y Velasco son los protagonistas.

Sobre Ollanta Humala queda mucho por decir. Aspectos como su participación en el gobierno del Fujimori, su patrocinio desconocido para su campaña y las denuncias que pesan sobre él por violar los derechos humanos en su época de militar, son puntos que dan testimonios tangibles de su formación y sus inclinaciones políticas.






viernes, 11 de enero de 2008

S.O.S

Estoy sufriendo de sequía literaria, estoy a puertas de volver a ser de los que anda a pie. Ayuda! Ahora sobre que escribo?

sábado, 5 de enero de 2008

...Dolita...

Debe haber un cama fría y sombría. Adivino que las noches han de ser cortas y cansadas. Supongo que debe haber mil frazadas con muchas medias. Me figuro una mesa pequeña frente a la cama, y sobre ésta un televisor. Imagino mucha pena regada por los suelos, además de híbridos de lágrimas y suspiros. Pero no me deprime, entiendo que en la nada se guarda las esperanzas, las miradas, los recuerdos. Y si en los recuerdos mantienes los rostros y voces que añoras, no estás sola ni débil, sólo estás adormecida y engreída.