He releído La Noche Detenida de Javier Reverte. Lo hice durante el día. Otra vez me dejé envolver por la novela poniéndome a mí como Miguel y a ella como Alma. Volví a sentirme buscado, vigilado, prohibido. “Dejo que las palabras engullan mi conciencia mientras el rostro de Alma asoma desde el pasado como una llamarada que aún me quema la piel”. Frase simple, seguro que también se me hubiera ocurrido, eventualmente. O quizás la hubiera copiado para decir lo mismo, sin plagiar, solo para decir lo mismo.
“Acierto a pensar que pertenecemos a la noche, como ella lo dijo alguna vez, y que yo pertenezco a una noche en el tiempo detenida, una noche de disparos y alaridos, de susurros dulces de amor entre la carne trémula de dos cuerpos que se amaron y dos corazones que latían como si fuesen uno solo”. Ya veo por qué gaste mi día leyendo este libro. Tenía que recordarla. Carajo, que cojudo puedo ser, las únicas fuerzas que tengo las gasto leyendo para viajar tras un recuerdo a su cama angosta y cálida.
Eso es menos patético que rogar. Creo.
Por un segundo la brisa del mar acarició mi rostro. Es extraño ya que estoy lejos de la playa. Pero la sentí. Dejé de leer y me permití enrollarme en la cama cual bebe para verme abrazado por ese ambiente.
Luego pasó algo raro. Casi nunca vislumbro el atardecer, sin embargo hoy los rayos rojos ocuparon mi atención por completo. Sentado frente al mar, es la misma visión, la misma con los pies húmedos. Acá estoy tapado y con los pies abrigados. Que cagada. Un calor de mierda y yo con medias. Es que cada vez que me las saco al venir la ronda una señorita bastante teñida y de sonrisa coqueta me obliga a ponérmelas. Cómo si tuviera pulmonía. Esta cojuda no ha leído mi expediente o yo no estoy enterado que tengo algo más.
Por otro lado hoy he estado solo. No vino nadie. No llamó nadie. Me sentí bien y mientras me sigan dando mis libertades seguiré estando bien. Ojalá y mañana tenga el play y me quiten tanta sonda que solo estorba. Gracias a Yemayá que en esta habitación no suena el típico bi-bi-bi. No suena nada.
Me cagaron con la comida. No llegó mi Bembos anhelado. Un puré hasta el culo y, para colmo, sin arroz. Como aquel almuerzo. Sin arroz. Vaya recuerdo. Un bistec con puré sin arroz. Con arto beso y sudor, pero sin arroz. Eso fue imperdonable… Claro que quedó olvidado con una caricia y una sonrisa. Puta madre, pero me cagaron con la comida. Esta basura no llena y yo necesito, si no se puede un Bembos, una pizza. Una pizza con jamón y chorizo estaría bien.
“-Ella se llama Alma, ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-¿Te enamoraste de ella?
Guardé silencio y luego mentí”
La puta. Qué buen libro. Pedazo de novela.
La noche ya cayó y calculo que no dormiré, como ayer. Quizás escriba, quizás la piense, quizás entre en una crisis nerviosa por la ausencia de tabaco y de grasas. Quizás, y ojalá Ochún me lo permita, pueda descansar.
lunes, 29 de diciembre de 2008
Bitácora de un escarceo I (NOVELA)
Es complicado. La habitación se achica poco a poco. Las paredes blancas con sus cortinas raras se acercan cada vez más. Al parecer no hay salida y el aire empieza a escasear. Soy un escarceo del destino, pienso. El resultado del karma, de la venganza de la vida.
No está oscuro, pero sí callado. Una que otra mujer de alguna pasada fantasía viene a verme con una sonrisa fresca, prestada y desubicada. Leo, o al menos eso trato. Me jode el cuerpo y el dolor a veces se intensifica. Debería dormir y ya. Todo pasaría, descansaría. ¡Maldito insomnio! ¡Maldita memoria!
No puedo fumar y eso empeora la situación. Nada como un cigarro para aliviar las penas y ayudar a olvidar, claro, siempre y cuando el mentado bastoncito incandescente que sirve para producir cáncer esté acompañado por un buen whisky o una cerveza bien helada. Sí, eso estaría bien, una cerveza bien helada para calmar el demencial calor de la madrugada, además eso sirve para dormir. Como cuando andaba deprimido y dos cervezas servían para relajarme, más que el sanax, creo.
Huele a ella. No es el cuarto porque nunca estuvo aquí, ni estará. Huele a ella y es placenteramente malévolo. Un sentimiento de amor olvidado, de amor deprimido, de amor con cristales rotos y muñecas ensangrentadas. Que bien se siente estar mal. Puedo cerrar los ojos y delirar con su presencia ausente. Con su amor deseado. Con el recuerdo de un beso.
Ahora estoy dándole de comer al dolor. Viviendo solo y encerrado esperando una puta decisión. Debo salir de acá. A lo mucho aguantaré un par de días y luego tendré que escapar. Hace unas horas mientras dormía un poco soñé que huía, que había logrado sortear los avatares de la desdicha y a la seguridad y podía irme. Caminaba a la nada y la veía a lo lejos sonriendo con alguien más. Él le cogía la mano y ella desbarataba su defensa fijando su mirada en los ojos de aquel hijo de puta que estaba terminando de joder mi existencia. Desperté atiborrado de sudor y lágrimas. ¡Carajo! Ahora como mierda me quito esto que está mojado. Qué bien ahora una pulmonía me podía hacer presa fácil de su antojo.
Ya está amaneciendo y pronto la ronda me descubrirá divagando. Mejor trataré de dormir y ya veré luego.
No está oscuro, pero sí callado. Una que otra mujer de alguna pasada fantasía viene a verme con una sonrisa fresca, prestada y desubicada. Leo, o al menos eso trato. Me jode el cuerpo y el dolor a veces se intensifica. Debería dormir y ya. Todo pasaría, descansaría. ¡Maldito insomnio! ¡Maldita memoria!
No puedo fumar y eso empeora la situación. Nada como un cigarro para aliviar las penas y ayudar a olvidar, claro, siempre y cuando el mentado bastoncito incandescente que sirve para producir cáncer esté acompañado por un buen whisky o una cerveza bien helada. Sí, eso estaría bien, una cerveza bien helada para calmar el demencial calor de la madrugada, además eso sirve para dormir. Como cuando andaba deprimido y dos cervezas servían para relajarme, más que el sanax, creo.
Huele a ella. No es el cuarto porque nunca estuvo aquí, ni estará. Huele a ella y es placenteramente malévolo. Un sentimiento de amor olvidado, de amor deprimido, de amor con cristales rotos y muñecas ensangrentadas. Que bien se siente estar mal. Puedo cerrar los ojos y delirar con su presencia ausente. Con su amor deseado. Con el recuerdo de un beso.
Ahora estoy dándole de comer al dolor. Viviendo solo y encerrado esperando una puta decisión. Debo salir de acá. A lo mucho aguantaré un par de días y luego tendré que escapar. Hace unas horas mientras dormía un poco soñé que huía, que había logrado sortear los avatares de la desdicha y a la seguridad y podía irme. Caminaba a la nada y la veía a lo lejos sonriendo con alguien más. Él le cogía la mano y ella desbarataba su defensa fijando su mirada en los ojos de aquel hijo de puta que estaba terminando de joder mi existencia. Desperté atiborrado de sudor y lágrimas. ¡Carajo! Ahora como mierda me quito esto que está mojado. Qué bien ahora una pulmonía me podía hacer presa fácil de su antojo.
Ya está amaneciendo y pronto la ronda me descubrirá divagando. Mejor trataré de dormir y ya veré luego.
sábado, 27 de diciembre de 2008
viernes, 28 de noviembre de 2008
Ojalá y te calce
Serú Giran...
...buenas noches -el lobo comenzó a hablar- estoy aquí por última vez, verán. En el bosque mis días solía pasar, salvaje y cruel, seguro en mi soledad. Hasta que tu luz me alejó del mal. Los niños sonreían al mirarme, el amor me hacía llorar. Pero un día, de gratis, me trataste mal y abriste heridas que no cerrarán jamás. Volveré a ser feroz, mi garra será mortal. Volveré a dar temor y el miedo será fatal. El bosque escuchará aullidos de tempestad. Volveré a ser feroz desde la oscuridad.
Gracias Guivin por la cultura, por desburrarme, por enseñarme...
...buenas noches -el lobo comenzó a hablar- estoy aquí por última vez, verán. En el bosque mis días solía pasar, salvaje y cruel, seguro en mi soledad. Hasta que tu luz me alejó del mal. Los niños sonreían al mirarme, el amor me hacía llorar. Pero un día, de gratis, me trataste mal y abriste heridas que no cerrarán jamás. Volveré a ser feroz, mi garra será mortal. Volveré a dar temor y el miedo será fatal. El bosque escuchará aullidos de tempestad. Volveré a ser feroz desde la oscuridad.
Gracias Guivin por la cultura, por desburrarme, por enseñarme...
viernes, 15 de agosto de 2008
Versos de un corazón descorazonado
...con desprecio...
Ojalá te quedes sin dinero lejos de tu casa,
que la noche sea fría y no tengas cielo, ni cobertor,
que la lluvia sea tenue, aburrida y ácida
y que tus llamadas no las conteste pero ni Dios.
Espero que sigas tan linda como alta y amarilla y esbelta,
que las canciones, todas, sean inspiradas en ti,
que tu culo siga despertando el deseo
Ojalá sigas con las dietas basadas en sístole de antojos,
que no puedas con gaseosas y sus ingentes placeres,
que hullas de la media tarde y los helados y la tele
y que sigas añorando vivir con razón.
Espero que de mañana sudes tanto como el sol de febrero,
que te arda los poros desde el quinto infierno,
que tus huesos te duelan junto con tus piernas duras
y que la noche putee tus minutos y esfuerzos de cojuda.
Ojalá no te falten caricias suaves y cortas y dulces,
que te hagan creer que no te aman con la médula,
que los deseos lujuriosos, desde que te conocieron, desaparecieron
y que toda la vida serán quijotes disfrazados de corazón.
Espero que sigas montada en BMWs y audis y mercedes,
que continúes comiendo lo de Rizotto y Pablo,
que lo que leas siga siendo Vanidades y Cosmopolitan
y que te siga costando cuatro combinar un color.
Ojalá que de verdad te valga un carajo mi existencia,
Espero que te sobren tus presentes y chocolates,
que sientas los brazos de Venus de Milo hoy,
que mañana te duelan las costillas por los abrazos
y que la grasa se materialice y no precisamente en tu corazón.
que sientas los brazos de Venus de Milo hoy,
que mañana te duelan las costillas por los abrazos
y que la grasa se materialice y no precisamente en tu corazón.
Ojalá te quedes sin dinero lejos de tu casa,
que la noche sea fría y no tengas cielo, ni cobertor,
que la lluvia sea tenue, aburrida y ácida
y que tus llamadas no las conteste pero ni Dios.
Espero que sigas tan linda como alta y amarilla y esbelta,
que las canciones, todas, sean inspiradas en ti,
que tu culo siga despertando el deseo
y que creas que no eres sólo una ilusión.
Ojalá sigas con las dietas basadas en sístole de antojos,
que no puedas con gaseosas y sus ingentes placeres,
que hullas de la media tarde y los helados y la tele
y que sigas añorando vivir con razón.
Espero que de mañana sudes tanto como el sol de febrero,
que te arda los poros desde el quinto infierno,
que tus huesos te duelan junto con tus piernas duras
y que la noche putee tus minutos y esfuerzos de cojuda.
Ojalá no te falten caricias suaves y cortas y dulces,
que te hagan creer que no te aman con la médula,
que los deseos lujuriosos, desde que te conocieron, desaparecieron
y que toda la vida serán quijotes disfrazados de corazón.
Espero que sigas montada en BMWs y audis y mercedes,
que continúes comiendo lo de Rizotto y Pablo,
que lo que leas siga siendo Vanidades y Cosmopolitan
y que te siga costando cuatro combinar un color.
Ojalá que de verdad te valga un carajo mi existencia,
que te burles de mis versos rosas y mariposas multicolor,
que desde pronto te acuestes y vuelta tires con alguien
y que, por esto, te de más de una infección.
que desde pronto te acuestes y vuelta tires con alguien
y que, por esto, te de más de una infección.
miércoles, 13 de agosto de 2008
A Dolita...
Llega el momento en el que no aguanto más. Me siento en algún rincón atiborrado de bulla e imagino tenerte frente a mí. Imagino pintándote sonrisas con momentos vestidos de palabras. Miro tus ojos achinarse y perderse entre tus mejillas. Imagino no tocarte, no abrasarte, no besarte. Lejos de una muestra de cariño, me veo tratándote como si nunca me hubieras hecho falta. Imagino no llorar. Imagino no estar hebrio para poder recordar cada segundo de ausencia por las noches, en las que tu presencia divagaba entre el alcohol y mi niñez.
martes, 22 de julio de 2008
...
-"Camina conche tu madre".
Un segundo... así no se comienza un texto, ni es la forma de introducir una idea, narración o cualquiera que fuera el afán que propicie a escribir. No pues, "camina conche tu madre" no es la frase ideal, a menos que sea trascendental en la idea y marque un hito en la ilación de la historia.
Lo raro es que esto no es ninguna narración de un momento específico de mis últimos días, es mas bien un compendio de acontecimientos a medio contar que se escapan aprovechando el sueño y el humo del tabaco (y es que para mi mal, volví a fumar). Pero, como diría el gran Cantinflas, ultimadamente es mi escrito y yo me arranco como me da la gana.
Como sea, en estos últimos tiempos una serie de sucesos han venido confirmando mi mala suerte y abandono por parte de todas las deidades habidas y por haber. Alguna vez ese polémico "camina conche tu madre" me llevó a perder una copiosa cantidad de dinero a manos de algunos hijos de algunas espantosas y poco buscadas trabajadoras sexuales. En otra ocasión me obligó a dar un paseo por la villa "Depresión y Quebrantos", mientras la mujer que amaba alimentaba ojos ajenos, honraba a Baco y tenía segregaciones sudorosas sin punto de comparación a las de algún acto amatorio con este humilde y jodido servidor, mientras yo me lo seguía repitiendo, evitando mirar atrás o correr a alguna esquina de esa sala y ser uno mas. O como una noche, que me empujaba a vivir mientras la muerte se llevaba un sentimiento nuevo a medio experimentar, entonces repetírmelo era un repaso de conciencia y razón.
Para variar, me he dado cuenta que una lisura me está marcando, claro está que esta vez sin tener alguna ascendencia en el sentimiento para con mi santa madre u otro semejante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




